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  • el 19.08.2013
  • a las 10:19 AM
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CRONICA XXXIV EDICION GRAN FONDO VILLA DE SIETE AGUAS 0

Ago19

aguas (34)La XXXIV edición del Gran Fondo Internacional de Siete Aguas tiene un nuevo campeón. El marroquí Quais Zitane se vistió ayer de héroe y paró el crono en 47:28. Un tiempo sólo al alcance de los mejores. Y que se lo digan a Chema Martínez. El español venía con la etiqueta de favorito y pese a seguir la estela de Zitane durante los 15 kilómetros que conforman todo el recorrido se tuvo que conformar con firmar la segunda posición con un tiempo de 48:52. Andrés Micó ocupó el último escalón del podio en una carrera donde se llegó por primera vez a los 2.000 participantes.

Al llegar a meta, Zitane confesó que su secreto para competir y tener posibilidades de ganar la carrera es simple: «Siempre tengo confianza en lo que estoy haciendo. Según como he entrenando sé si puedo ganar o no, y esta vez lo tenía muy claro». Por su lado, Chema Martínez reconoció que nunca encontró el ritmo en una de las carreras que más le gusta. «Me he sentido horrible. Mira que le he echado ganas pero he sufrido mucho», indicó. Aun así, el madrileño alabó el trayecto de la prueba y aseguró que algún día repetirá: «Siete Aguas es una de las carreras míticas. Es especial porque en todo su recorrido no hay terrenos planos. No sé si el año que viene o el siguiente. Pero por supuesto que volveré».

En categoría femenina, Fátima Ayachi no dio opción a sus rivales. En el kilómetro ocho ya sacaba más de un minuto a sus perseguidoras y finalmente logró bajar de la hora con una marca de 58:09. «He cogido mi ritmo y me he sentido muy a gusto», señaló. La valenciana Lavinia Albinyana dio la sorpresa y quedó segunda, aunque tuvo que luchar como una jabata con María José Pueyo. Ambas mantuvieron un duelo muy igualado. Hasta que finalmente, en los últimos kilómetros, Lavinia dio un hachazo y se alzó con el segundo puesto.

Aunque los verdaderos ganadores fueron otros. Juan Repulles no entraba en las quinielas para llevarse la victoria, pero su participación merece todas las medallas del mundo: «Me han operado del menisco en las dos rodillas y vengo de recuperarme de una operación de columna». Juan es la décima vez que corre y si la salud se lo permite habrá muchas más ocasiones. Igual que Alfonso Carrillo. Él no puede correr todos los años. Pero si el calendario lo admite no falla desde el año 1995: «El ambiente que se respira aquí es espectacular».

La prueba arrancó con el tradicional desfile de niños bajando por las calles del pueblo al ritmo de la Sociedad Musical de Siete Aguas. Todo un lujo para los 2.000 corredores que tomaron la salida. Y ahí entra en escena el ingrediente principal que hace de esta carrera un referente a nivel nacional e internacional: los espectadores. Gente como Salvador Cordellar, que lleva más de diez años viendo la prueba en primera línea, justo al lado de la salida. O como Dolores Lerma y Paquita Olmos. Ambas veranean en Siete Aguas desde que tienen memoria y han visto pasar a miles de corredores junto con todas sus historias. Ahora, sentadas, animan sin cesar a los participantes, sin ser muy conscientes de que la leyenda de esta carrera se sigue escribiendo gracias a personas como ellas.

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Traducido por Inforunning y Plantillas Wordpress.